Era volar. Amanecer desnuda de angustia al calor de los pliegues. Era la desgana de vestir armadura y escudo. La carne viva voluntaria. Era amar y vivir abandonando la ceguera del no sentir por no sentirse herida.
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(foto:carlos pereira)
es mas doloroso sentir la indiferencia que saber cuan herida puedes estar
Publicado por: JosedeNoche | 1 de julio de 2008 en 22:38