"No es lo mismo una mirada al paso que una mirada penetrante, deliberada, una mirada que no busca respuesta, que se solaza en su propio objeto mirado sin esperar nada a cambio. Una mirada gratuita."
S. Rocangliolo, "Pudor".
Creí que era imposible. Que las ausencias no podían desmoronarse como castillos de naipes al azar del viento.
Y pueden.
¿No?

Las ausencias siempre se desmoronan con o sin viento y jamás por azar, sin terminar de hacerlo jamás. Sólo que algunos días los cascotes nos caen encima. Y duelen.
No hay café. Toca la alternativa.
Publicado por: Vassago_ | viernes 24 de febrero de 2006 en 20:04
Si.
Si pueden.
Pero puede màs un bucle de recuerdos.
Publicado por: El de las noches del juego 4 | martes 14 de marzo de 2006 en 19:00
Haz lo que yo. A los bucles les pongo contadores... sólo vuelvo atrás un determinado número de veces.
¿Deformación profesional?... Seguro.
V.
Publicado por: Vassago_ | viernes 17 de marzo de 2006 en 20:49